lunes, 20 de febrero de 2012

Hasta el final...


Su cuerpo permanecía tumbado boca arriba, recordando aún los latidos ajenos que se agolpaban sobre la indolencia de su piel con la precisión de un péndulo… Su ausencia se escondía en un gesto de implicación alrededor de su boca, como queriendo proponer con un tímido jadeo la efervescencia de su anhelo…Y todo ocurría mientras el pensamiento suplantaba identidades; en ese único momento en el cual el egoísmo y la generosidad se confabulan para un mismo propósito… Y ocurría un poco antes de agudizar los sentidos, cuando el silencio ya se ha hecho dueño de la situación, y ella se encuentra a solas consigo misma, confesándose ante el olor foráneo de su tez…