martes, 10 de enero de 2012
Simone (6)
Habían pasado varios días sin saber de Simone, cuando de repente me llamó por teléfono para contarme una experiencia. (Cito lo más importante)
Simone: ─ Como te estaba diciendo, no mostró ningún interés por mí, a pesar de haberse tenido que sentar a mi lado. Bueno… tú sabes como son los hombres con un par de copas encima… Era un chico guapísimo y me apetecía ponerlo a prueba; quería enseñarle que sólo con el físico no se llega a ningún lado… Al menos con mujeres como yo… Pero me sorprendió gratamente; no sabría explicarte como empezó todo, pero nos enrollamos a hablar de Madame de Bovary y Flaubert… y… confieso que aquella conversación me sedujo hasta zonas insospechadas de mi cuerpo… Y a él también; la expresión de su cara cambió completamente. Pasó de ser guapo a ser atractivo. Sin embargo, la idea del placer no se plasmó en el deseo de acostarme con él, sino más bien en la profecía de llevarlo hasta el límite. Me recordaba tanto a ti… Quizás no tenía ese punto canallesco que tanto de gusta cuando deseas ser vil con las mujeres… Menos mal que te conozco y sé que en el fondo eres inofensivo…
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