miércoles, 4 de enero de 2012
Simone (1)
… Tenía veintiocho años de edad. Vivía en París, pero era alemana. Estaba terminando una tesis sobre Michel Foucault. Además, por las noches trabajaba en un pub de jazz, situado en la parte vieja del Barrio Latino, para costearse los estudios. Residía en una buhardilla en la Rua de Tournon; y le gustaba pintar cuadros abstractos, aunque entre todas sus aficiones también destacaban otras propuestas como la lectura, el cine y viajar. En cualquier caso, todas estas reseñas no son más que meros datos que indican superficialmente cómo puede ser una persona. Después la realidad puede ser otra. Es más, en ella lo era por dos razones de mucho peso. La primera, porque jamás he conocido a una mujer así, y para poder seguir soñando con ese prototipo he tenido que construirla en función de mis necesidades. No menos contradictoria que la primera, porque me cansé de las mujeres clichés de las pelis de Woody Allen. Para percibir la magia de una persona no basta, o no es fiable, los cuatro detalles que definen su apariencia… Es necesario, sin duda, fotografiarla en movimiento…
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